Razón… ¡y corazón!

Razón… ¡y corazón!

3 abril 2020

No hace mucho cayó en mis manos un pequeño artículo titulado Razón… y corazón,  el título me pareció sugerente y bonito y pensé que debía dedicarle un  momento para su lectura con tranquilidad y mirar por donde, en estos días lo he repescado y pienso que está de máxima actualidad por lo que a cada momento estamos oyendo y viendo  en los medios de comunicación .

 

“El ser humano enfermo es una realidad psicofísica muy compleja, por lo que un buen médico tiene que saber mezclar la razón y el corazón, la ciencia con la conciencia, los conocimientos y los sentimientos. Trabajamos con un material muy delicado y complejo, con seres humanos compuestos por biología y mucho más: miedos, valores, contextos sociales, afectos, etcétera. Sobre la conciencia del médico está el hecho de que las vidas de sus pacientes, en un sentido muy amplio, están en sus manos. Esto ha tenido dos consecuencias evidentes: la primera que, desde que la medicina se instauró como profesión, ha habido muchos médicos que se han dedicado a las humanidades o ciencias humanas, denominadas por Wilhelm Dilthey a finales del siglo XIX como “ciencias del espíritu”, ya que ser médico supone tratar con lo más íntimo y propio del ser humano, con su proyecto vital, con sus sueños y temores más profundos; la segunda consecuencia ha sido la dificultad para clasificar a la medicina dentro de las ciencias. “

 

En estos momentos de alarma sanitaria mundial tenemos un grandísimo problema de aplicar la ciencia con resultados interesantes y positivos para nuestros pacientes y que desgraciadamente  no los estamos alcanzando y por otro lado  nuestra conciencia, que también  se está resintiendo,  no solo, por tanto acumulo de fracaso médico , que se plasma en las cifras de fallecidos, sino por la toma de determinadas decisiones, que dado el excesivo volumen de pacientes se están  planteando en determinados hospitales y comunidades en estos  momentos .

En mi opinión, y ya me lo habéis oído en otras ocasiones, la medicina  es mucho más que una ciencia. La medicina es científica sólo en parte: en la investigación (básica y clínica) y parcialmente en clínica (cuando se aplica lo investigado). En su parte científica la medicina es una ciencia natural, ya que su objeto de estudio es la naturaleza (química, biología, mente) del ser humano, tanto en su estado de salud como en el morboso. Sin embargo hay  otras disciplinas científicas (de las ciencias sociales) y no científicas, que forma parte del estudio de la medicina y eso es   la naturaleza psicofísica del ser humano enfermo, algo muy complicado. Como consecuencia, en medicina participan además disciplinas tan diversas como la ética, el derecho, la sociología, la psicología o la antropología, todas ellas trascendentales en la toma de decisiones. La medicina es en parte una ciencia natural, pero convive con otras ciencias y con disciplinas no científicas, muchas encuadradas dentro de las humanidades.

“No sólo tenemos sus células, también tenemos sus temores, sueños y emociones. Así se titula un libro del filósofo Javier Sádaba, “La vida en nuestras manos”. En el texto se realiza una apuesta optimista por los avances científicos, debido a que pueden mejorar la calidad de vida de la especie humana y, sobre todo, su felicidad. Los médicos tenemos que saber aprovechar la oportunidad que brinda la ciencia médica para conseguir una realidad más feliz para los enfermos. Es decir, tenemos que ser buenos científicos, científicos responsables que saben entender y aplicar adecuadamente la tecno-ciencia a los enfermos. No podemos olvidar que los humanos somos capaces de lo mejor y de lo peor, y la ciencia médica nos arma de un arsenal tecnológico tan impresionante que nos puede llegar a cegar y hacernos olvidar nuestro auténtico objetivo. “

No paro de pensar en estos momentos en la tragedia socio-sanitaria de esta pandemia de Coronavirus y lamentablemente estas dos dualidades están en un claro disbalance . me pregunto ¿ esta nuestra conciencia tranquila? , sin duda que la gran mayoría de los profesionales sanitarios que se están dejando literalmente la piel en el camino podrán responder que  SI. pero a pesar de todo el conocimiento que podamos aplicar ¿cómo están nuestro Sentimientos? , sin duda que muy muy resentidos .

Esperemos que esto pase pronto, que el conocimiento de esta enfermedad sea cada vez mayor y dar respuesta lo antes posible,  pero que los médicos en su ejercicio profesional , en estos momentos tan difíciles ponga todo su corazón y sus sentimientos y nadie de fuera pueda doblegar “la razón y el corazón “

El buen médico, junto a la ciencia responsable, es la conciencia, el corazón y los sentimientos.

LA CIENCIA SIN CONCIENCIA. ES MALA CIENCIA



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